Cuando una empresa quiere llevar a cabo las funciones de mailing para llevar a cabo unos objetivos de marketing, son muchas las opciones que tiene. Entre ella es la de conseguir una buena base de datos en para enviar todo tipo de información y que llegue a más gente. Pero eso, se consigue después de mucho trabajo ya que con sentido común conseguir una base de datos, donde el público al que se le enviaran el mailing es más complicado que tener una base de datos en la que nos da igual la importancia de que una personas sea o no público objetivo. Por ello, el conseguir un número determinado de contacto elevado para los procesos de mailing que vas a realizar no es nada fácil. Y es que todo el mundo sabe que conseguir una buena base de datos nos ayudara a promocionarnos mucho más que si enviamos  la información por enviar.

Para ello podemos encontrar o contratar diferentes tipos de bases de datos mailing que contiene diferentes número o información de clientes dependiendo las necesidades que tengas y que quieras pagar por conseguirlas. Tienes que tener en cuenta que una base de datos propia, son aquellas en la que somos nosotros mismos los que hemos ido recogiendo información de contacto personales, o aquellas personas que se han puesto en contacto con nuestra empresa o clientes que tenemos. Otra tipo de base de datos, son aquellas que se conocen como genéricas, que son accesibles a todo tipo de publico como pos ejemplo las de empresas o personas jurídicas, y que son legales y además están usadas mediante programas informático. Además puedes encontrar diferentes contactos a través de segmentación de contactos y de determinados filtros. Así mismo existen las bases de datos de corregistros en las que provienen de páginas web promocionales o campañas de fidelización donde la gente se ha dado de alta para permaneces en la base de datos de esa empresa.

Todas estas bases de datos se recogen para realizar campañas de e-mailing y así mimo conseguir unas estadísticas del uso de esta campaña, y para saber los resultados no hay nada mejor que hacer que analizar los resultados y ver las estadísticas conseguidas a través de la campaña realizada. Este tipo de cifras que te darán, hará que consigas conocer mejor a los clientes y enfocar determinadas campañas de una determinada manera a un determinado grupo de gente.

Así mismo las estadísticas de las campañas de e-emaling realizadas podrás ver de otro maneras a los contactos, segmentarlos par próximas compañas y así conseguir una mayor efectividad. Así mismo los diferentes resultados que te pueden ser estos análisis, dependiendo del sistema que uses para su estudio podrá darte diferentes datos par que así las campañas posteriores sean mas fidedignas y mucho mas directas a la población. Así mismo se pueden separar, por segmentos, por edad, por localización, por zonas o por tipo de clientes. Por lo que no realiza un estudio de tus campañas de e-mailing para saber como actuar en un futuro.

 

Hay mucha información guardada por las empresas de estadísticas sobre las cartas, las tarifas de franqueo y mucho mas desde cuando el hombre empezó a enviar cartas.

Hoy en día un lettershop tiene muchos servicios para los clientes, desde la preparación del mailing, personalizar las cartas, sellos, franqueo, enviar, etc.

Si empezamos por ejemplo en los Estados Unidos con el año 1792 tenemos muchos datos sobre el dinero gastado en una carta de una página, como también cartas de dos páginas o más.

Se pagaba 6 centavos para una carta de una página si se enviaba a una distancia de no más de 30 miles. Y si la carta tenía 2 páginas, las tarifas eran dobles.

Para la carta con distancia de 450 miles, se pagaba 25 centavos.  Hasta el año 1815 los precios no subieron mucho, pero en este año todo subió a 50 % a causa de la guerra de 1812.

Más adelante en 1845 hasta 1855 apareció la opción de pre pagar todo. En este sentido una carta era 3 centavos pre pagada para no más de 300 miles y 5 centavos para pagarla luego.

Evidentemente se tenía en cuenta el peso de las cartas domesticas también. Como en los Estados Unidos se habla de onzas (ounce), tenemos datos calculados de esta manera.

Todo empezó en 1885 con 2 centavos per Ounce.  Subio a 3 centavos en 1917 y hasta 1971 llego a 8 centavos. En 1974 tenemos 10 centavos per Ounce, 1975, 13 centavos, 1978, 15 centavos, 1981, 18 centavos y en 1985 22 centavos.

En año 2001 llego hasta 34 centavos per Ounce y hoy en día el precio es de 45 centavos per Ounce.

Si hablamos de las tarjetas selladas y las tarjetas postales, los precios no están más altos. Todo lo contrario.

Empezaron en 1873 con un centavo per Ounce y llegaron en 1978 hasta 10 centavos. Después en los años ’80 las tarifas subieron progresivamente y en 1995 llegaron a 20 centavos per Ounce tanto para las tarjetas postales como también para las tarjetas selladas.  En Enero de 2012 el precio era 32 centavos, más bajo del precio por una carta.